viernes, septiembre 23, 2005

Tranquilidad de espiritu

Ah! Que bien se queda uno! Hay que vivirlo para saberlo!

Resulta que llevaba varios dias pegandome con un programa. La cosa era, en teoria, muy sencillita, y el programa, tambien. (Javier, al final he metido Euler, Euler modificado y Runge-Kutta de orden 4, a elegir; anhadire ahora un Runge-Kutta con el paso variable.) Bueno, para los no entendidos, la tipica cosa que es tan simple que, sencillamente, no puede fallar. Bueno, puede hacerlo al principio, que siempre se mete algun gambazo, pero, tras pulirlo un poco, es imposible que falle. Pues lo hacia. No habia manera de que funcionara sin que se fuese todo a la porra. Y yo desesperado buscando la solucion, y dandole vueltas, y empollando mas y mas porqueria sobre integracion numerica de ecuaciones en derivadas parciales.

Y, ya al borde del ataque de nervios (ya estaba con este problema cuando empece el blog, a lo mejor alguno entiende ahora algo), descubro que esta todo bien! Esta bien! El problema era, sencillamente, que la cosa reventaba porque tenia que reventar. No es que mi programa integrase mal la ecuacion, es que estaba usando unos parametros para la ecuacion en los que tenia que pasar eso. Tipico error de capullo. Pero, el lado positivo de estos errores estupidos de los que no te das cuenta y te estas comiendo el tarro, es lo bien que te quedas cuando al fin ves la luz. Bastantes sabeis perfectamente a lo que me refiero, seguro.

Aparte de eso, cada vez parezco mas un nazareno. Hace una semana me hice un rasgunho de cierta importancia en la palma de la mano izquierda jugando al futbol. Pues ayer, con empate a tres y ganando el que meta el cuarto, Saul se desmarca en el campo contrario, recibe el balon, corre hacia la porteria y... en lugar de caerme yo solo, que seria lo habitual, esta vez me tuvieron que parar con una falta (de esas que son tarjeta roja directa al hacerla el ultimo defensor). Resultado: me estampano a toda leche segun voy corriendo y, ?con que me defiendo instintivamente del golpe? Efectivamente, poniendo las manos por delante. La postilla de la mano izquierda, a la porra. Ya me queda menos para tener todos los estigmas de un crucificado.

Como consuelo, al sacar esa falta al borde del area metimos el gol de la victoria. Al menos mis heridas no fueron en vano. Y claro, tambien esta lo bien que me lo paso jugando al futbol. Aunque a veces duela.

Manhana he quedado con Rodrigo y Lucia, una pareja de chilenos muy majos, y con Luis, un cubano al que algunos ya conoceis, para ir a dar una vuelta por ahi. El fin de semana pasado hice cosas diversas con mis companheros de piso, pero este estan fuera los dos. Si, estoy solo en casa. Lo cual no tiene nada de interes, pero bueno.

Y en el trabajo, ademas de conseguir de una !#$@$%& vez integrar la ecuacion esa de las narices, resulta que hoy me han hecho una propuesta de colaboracion muy interesante en un tema relacionado con mis estudios de ADN de toda la vida. Tendre que repasar un poco la literatura al respecto durante el fin de semana para asegurarme de que no esta ya hecho, pero si es asi, es posible que de esto salga de forma sencilla y rapida una publicacion de las buenas. Ya se vera.

Sed buenos.

2 comentarios:

Anabel dijo...

Hola! Veo que te vas aclimatando al otoño(ahora sí,ya ha llegado en Dresden). Siento haberme perdido tu caída en el partido:-p
Besos

anxo dijo...

Mens sana in corpore ... insepulto. No hay cabecita, y al no haber cabecita pasa lo que pasa.